Después de dedicarle 24 horas intensas a Pokopía, la conclusión es fascinante: estamos ante un título que rompe el molde de los sandboxes tradicionales. Aquí no eres un humano ni un avatar genérico; eres un Ditto. Esta pequeña diferencia cambia absolutamente todas las reglas del juego y la forma en que interactuamos con el entorno. […]

